La
decimoquinta etapa del Giro se corre sobre un terreno de columpios de 176
kilómetros entre Tolmezzo y Sappada.
Cuatro premios de montaña y dos embalajes especiales estarán en disputa
a lo largo de la jornada.
La
etapa comienza cuesta arriba y los ataques de los escapistas no se harán
esperar con la esperanza de tregua que les puedan dar los equipos de los líderes
de la general. El Passo Della Muria, un
premio de montaña de tercera categoría, se cumple en el kilómetro 48 tras
superar pendientes promedio del 5.5%. Un
descenso y un falso plano largo conducen a las faldas del Passo Tre Croci, un
premio de montaña de segunda categoría en el kilómetro 110 con pendientes
promedio del 12%.
Despues
de descender Passo Tre Croci, el terreno se convierte en un sube y baja
constante donde se encuentran las subidas a Passo Di Sant’Antonio y
Costalissoio, ambos premios de montaña de segunda categoría, y el ascenso final
no categorizado a la línea de meta en Sappada.
Passo Di Sant’Antonio tiene pendientes promedio del 9%, mientras que
Costalissoio combina pendientes del 10% y 5%.
Esta última zona se presenta propicia para un ataque de largo aliento de
alguno de los aspirantes al título pensando en la ganancia marginal que se
pueda obtener si el ataque se planea para el final de la etapa.
Por
un lado la subida a Sappada es bastante pedaleable y por el otro el ascenso a
Costalissoio es empinado pero corto, por lo que las diferencias de tiempo
pueden ser relativamente cortas.
Los
posibilidades de los escapistas pueden ser reales si la batalla entre los líderes
de la general no se da antes de Passo Di Sant’Antonio y dependiendo del tiempo
cosechado hasta ese momento.
En
cuanto a los líderes de la general la batalla en la subida al Zoncolan no dejo
claras las cuentas. Sin embargo, resalta el repunte de Chris Froome, la
consistencia de Simon Yates, la flaqueza de Thibaut Pinot y los segundos
valiosos que cedió Tom Dumoullin. Es de
aclarar que Dumoullin corre regulado y tendrá a su favor la contrarreloj del
martes donde debería descontar y quizás sumar tiempo a su favor en beneficio de
sus aspiraciones al título.
Mañana
será otra jornada donde se espera que Yates continúe atacando (lo tendrá que
hacer por el resto de la carrera) y donde a lo mejor veamos el resurgir de
Froome por su disputa al título o el podio de Roma. El Keniata se encuentra lejos en la general,
pero en el Sky, según declaraciones de algunos de sus coequiperos, confían
todavía en ganar el Giro 2018.
Si
la fuga se da son muy pocos los opcionados con las piernas para resistir la
etapa. Las fuerzas están mermadas y los
habituales escapistas han tenido poco éxito. No obstante sobresalen los nombres
de Diego Ulissi, que quizás ha estado reservando fuerzas esperando la etapa
apropiada, así como Giulio Ciccone, Jan Polanc y Koen Bouwman que ya han
intentado en etapas previas. Matej Mohoric, que ya se levantó con victoria de
etapa, sería otro invitado si la fuga cristaliza.
Por
los lados de los aspirantes a las posiciones de honor, Yates debería nuevamente
pretender el ataque y buscar la victoria de la jornada especialmente por las
bonificaciones otorgadas al final de la etapa. Doménico Pozzovivo, Chris
Froome, Tom Dumoullin y Miguel Ángel López completan la lista de los cinco
opcionados.
Germán Andrés Ciro
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