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martes, 18 de julio de 2017

Pedaleando Recuerdos

CAPITULO IV
TOUR 83. ÚLTIMA SEMANA:
 ¡POR FIN, EL ARCO DEL TRIUNFO!

Se viene la última semana de la Gran Aventura y qué mejor para iniciarla que con la etapa que termina en Alpe D´Huez. Y lo que todo mundo suponía, termina sucediendo: el coraje de Pascal Simon sucumbe y baja de su bicicleta, dejando vacante la camiseta amarilla.

Parece como si el Sol quisiera derretir la ruta, son 223 km en que el mercurio de los termómetros asciende hasta los 40ºC para hacer más tortuosa la jornada montañosa de este lunes. Y paradójicamente, quien gana la etapa es “El Albino” Peter Winnen y ahora quien llega en la tercera casilla es Condorito, mientras el debutante de la Renault, Laurent Fignon, se convierte en el nuevo líder de la carrera, seguido a un minuto por el español, del equipo Reynolds, Pedro “Perico” Delgado.

Al día siguiente se viene la llegada a Morzine, en donde nuevamente Edgar Corredor combate por la etapa contra los mejores escaladores del mundo, para terminar otra vez en el tercer puesto, y ver cómo su compañero de lucha, José Patrocinio Jiménez y el segundo de la general, Pedro Delgado; sufren sendas crisis y terminan desapareciendo de la clasificación general.

Sólo queda la última etapa en ascenso, la contra reloj hacia el Avoriaz, en donde se impone el máximo ganador de la camiseta de premios de montaña en la historia del Tour, el belga Lucien Van Impe, acabando de esta manera con el sueño colombiano de poder debutar ganando una etapa en la máxima carrera del ciclismo mundial. Patrocinio y Condorito terminan en el octavo y noveno puesto a un poco más de minuto y medio del triunfador de la fracción.

El sábado, a un día de terminar la carrera, se debe repetir el ejercicio contra el cronometro, pero ahora sobre 50 km y en terreno completamente llano. Los ciclistas colombianos ya tienen muy poco en el tanque y terminan cediendo más puestos en la clasificación y sólo esperan poder llegar sanos y salvos al Arco del Triunfo. Fignon gana la etapa y demuestra que es el nuevo rey ante la ausencia de Bernard Hinault.

Para colmo de males, ya en el paseo de la victoria en los Campos Eliseos, Patrocinio cae y termina perdiendo su posición 15 en la general y le cede el honor a Edgar “Condorito” Corredor de ser el mejor nacional en la primera excursión de un equipo colombiano en la Grand Boucle. También logran cruzar la meta: José Alfonso “El Pollo” López, Samuel Cabrera y Abelardo Ríos, quienes completan el quinteto de sobrevivientes del equipo de Pilas Varta.

Con el Arco del Triunfo al fondo, suben al pódium: Laurent Fignon, Ángel Arroyo y Peter Winnen por los tres primeros puestos en la general, Lucien Van Impe por la camiseta de lunares rojos de la montaña y Sean Kelly por la verde de los puntos. A lo lejos los ciclistas colombianos, emocionados, observan el rito y sueñan con que en un día no lejano, alguien de estas tierras pueda ser protagonista en esta ceremonia.




Por:
Carlos "Pichuco" Lizcano


lunes, 10 de julio de 2017

Pedaleando Recuerdos.




CAPITULO III
TOUR 83. SEGUNDA SEMANA:
 ¡BIENVENIDA, MI BIENAMADA MONTAÑA!


Lunes 11 de julio, punto de salida: Pau; meta: Bagnères-de-Luchon. Ha llegado el día esperado por todos los colombianos que llevamos una semana oyendo historias de sufrimiento, matizadas por una que otra noticia buena, salida sólo de la capacidad imaginativa de los narradores colombianos, como por ejemplo, la mañana que Jaime Ortiz y Edgar Perea nos mantienen pegados al radio por casi dos horas, haciéndonos creer que Alfonso Flórez se encontraba solitario en fuga. 

Pero volvamos a Pau. La camiseta amarilla se encuentra en poder del irlandés, Sean Kelly. A esta altura, diez días de competencia y dos retiros colombianos: Rafael Tolosa en la quinta etapa y Cristóbal Pérez en la novena; en la general los mejores colombianos son Edgar “El Condorito” Corredor en el puesto 63 a doce minutos del líder, y  “El Viejo Patro” en el 74 con quince minutos de desventaja con respecto a la camiseta amarilla.

Muy temprano, en la subida al Aubisque, Patrocinio ataca en compañía de Lucien Van Impe, con quien cazará una feroz pelea durante el resto de carrera en procura de vestir la camiseta de pepas rojas en Los Campos Eliseos. Los dos escaladores coronan el premio de montaña, pero aún quedan 140 km por delante y en la ruta, el mítico Tourmalet. Patrocinio escribe en letras de oro la primera hazaña de un colombiano en la historia del Tour: gana el Tourmalet.

Pero aún hay que bajar y volver a subir el último premio de montaña del día, esta vez, el corredor boyacense es alcanzado por Robert Millar, quien además, lo deja atrás en el descenso hacia la meta. Millar gana la etapa, y Patrocinio llega en el cuarto lugar después de aquella épica cabalgata; Condorito es quinto; sin embargo, el capitán del equipo, Alfonso Flórez ha tenido que poner pie en tierra y abandonar; mientras el “Flaco” Pascal Simon se pone la camiseta amarilla. Ha sido un lunes de inmensas emociones y por fin nos sentimos triunfadores.

Se vienen ahora cuatro etapas de supuesta transición. Sin embargo, al día siguiente del Tourmalet, el líder Pascal Simon, cae y sufre fisura del omóplato, pero él, como todos los ciclistas, está hecho de otro material y soporta los dolores de manera estoica. Quienes no lo pueden hacer son Julio Alberto Rubiano y Fabio Casas, quienes ese día se retiran y dejan al equipo apenas con la mitad de los integrantes. Igualmente, Condorito pierde nueve minutos y sale de los primeros veinte en la general.

Después tres etapas más, de las cuales en una de ellas Patrocinio está decidido a abandonar debido a su mal estado de salud, no obstante, aparece su escudero Edgar “Condorito” Corredor quien lo arrastra y lo obliga a llegar a la meta. “Condorito estuvo a punto de matarme en el día de hoy”, declaró Patro a los periodistas colombianos.

Sábado 15 de julio. Vuelve la hermosa montaña. Contra reloj de 15.600 metros, todos en ascenso para alcanzar la cima del Puy de Dome. “¡Los mató a todos, viejo!”, grita en su transmisión Julio Arrastía Bricca en el momento en que Patrocinio Jiménez pasa a ocupar transitoriamente el primer lugar en meta y todo un país explota en júbilo en todas las calles y campos de Colombia.

Sin embargo, faltan por llegar dos españoles: Ángel Arroyo y Pedro “Perico” Delgado, los dos del equipo Reynolds y tumban el tiempo de Patro, mandándolo por 28 segundos al tercer lugar de la etapa. Pascal Simón sigue defendiendo más con su alma que con sus piernas la camiseta amarilla, pero Laurent Fignon le descuenta demasiado tiempo y se pone apenas a una manotada de segundos del liderato. 

Queda sólo una etapa para rematar esta segunda semana y poderse ir al merecido descanso. Y ese domingo aparece el famoso “Asesino de Saint Ettienne”, de apellido Lubberding, quien de la forma más salvaje manda contra el piso en la propia línea de meta a su compañero de fuga, el Francés Michel Laurent. Lubberding es expulsado de la carrera y Laurent es declarado ganador en una cama de hospital.

A descansar para iniciar la última semana, con tres etapas mortales   con finales en: Alpe D´Huez, Morzine y Avoriaz. Ya las fuerzas son  pocas y el líder Simon es sólo un costal de dolores insoportables acechado por Fignon, Arroyo, Delgado, Van Impe, Winnen, Alban y claro, los dos colombianos Patrocinio y Condorito que buscaran la gloria ganando una etapa en la última semana. ¿Lo lograrán?

Próxima y última entrega:

¡Por fin, el Arco del Triunfo!




Por:
Carlos  “Pichuco”   Lizcano

martes, 4 de julio de 2017

Pedaleando Recuerdos

CAPITULO II
TOUR 83. PRIMERA SEMANA: EL GRAN SUFRIMIENTO

Un cargamento de ilusiones y de panela aterrizaba en los últimos días de junio en el aeropuerto Charles de Gaulle, en París, La Ciudad Luz. Y entre los pasajeros, diez ciclistas colombianos dispuestos a iniciar “La Conquista de Europa”, como también se le dio a llamar a “La Gran Aventura”

Alfonso Flórez, Patrocinio Jiménez, Edgar Corredor, José Alfonso López, Samuel Cabrera, Abelardo Ríos, Rafael Tolosa, Fabio Alberto Rubiano, Cristóbal Pérez y Fabio Casas conformaban aquel legendario equipo de ciclistas aficionados colombianos, que por primera vez en su vida recorrerían en una sola competencia un total de 3.809 km, divididos en un prólogo y 22 etapas.

Foto tomada de Programa de Señal Colombia: "Y Llegamos a París"

Acompañados por el técnico español y excampeon del Tour del 73, Luis Ocaña y su asesor y excampeón del mundo, el inmenso Martín Emilio “Cochise” Rodríguez, quien apenas ocho años atrás se había convertido en el único colombiano en la historia en haber corrido La Grand Boucle, siendo el principal escudero del italiano Felice Gimondi, en el equipo de la Bianchi Campagnolo.

Por otra parte, el otro gran contingente de “invasores” era el de los relatores y comentaristas. Las dos grandes cadenas: RCN y Caracol, acostumbradas desde hace 32 años a transmitir las emociones a todo el pueblo colombiano desde las escarpas nacionales, ahora se habían desplazado en masa hacía el país galo. Julio Arrastía, José Antonio Churio, Héctor Urrego, Dario Alvarez, Jaime Ortíz y Edgar Perea, entre otros; se encargarían de hacernos madrugar a todos antes que cantara el primer gallo.

No olvidaremos aquel amanecer del viernes 1 de julio de 1983; en que muchos de nosotros, con aquellos cuadernos escolares de hojas grapadas y lápices de colores, empezábamos a escribir, como creíamos que se escribían, aquellos extraños nombres de cíclopes europeos y en frente íbamos poniendo los tiempos que registraban cada uno de ellos en los primeros 5.8 km del prólogo que sirvió para dar el inicio de la prueba. Al final, todos los colombianos con tiempos “nublados”, en espera de las primeras etapas llanas. 

Pero no eran pocos los corredores europeos que manifestaban su desacuerdo con que un puñado de menudos individuos venidos de las Indias Occidentales, varios de ellos con rasgos de aborígenes, estuvieran pensando en salir ganadores en las rutas, que desde siempre, habían sido exclusividad de europeos.

Fue así, como se dedicaron desde las primeras etapas a gritarlos, agarrarlos de la camiseta para que no partieran en las pequeñas colinas de tercera y cuarta categoría, y en algunos momentos, llegar incluso hasta a empujarlos con el propósito de dejarlos tirados en alguna cuneta al borde de la carretera; todo con el propósito de hacerles imposible aquella primera semana y evitar que llegaran al pie de la montaña con la menor desventaja en la clasificación general.

A lo mejor, ni siquiera aquellas artimañas eran necesarias, el sólo hecho de analizar el recorrido de la primera semana le habría bastado a cualquier persona con dos dedos de frente para entender que lo de esos días sería para los nuestros, “El Gran Sufrimiento”.
Segunda etapa: una contrareloj por equipos de 100 km, con bonificaciones válidas para la clasificación general individual, en un ejercicio que no era común para los nuestros. Resultado final, primera posición: Coop Mercier, último lugar: Pilas Varta.

Tercera Etapa: Llegada a Roubaix, con la aparición del temido pavé, o Infierno del Norte; etapa en la que todos los ciclistas del Varta, salvo Patrocinio, Condorito Corredor y Florez, perdieron más de cinco minutos y llegaron con sus manos ampolladas y su rostro lleno de barro a la meta.

Cuarta Etapa: 300 km para ir de Roubaix a Le Havre y así “descansar” de la jornada anterior. Vale anotar que nuestros ciclistas estaban acostumbrados a esta distancia en nuestras carreras, pero en dos días de recorrido, nunca en una sola jornada.

Quinta Etapa: 257 km, para irse acostumbrando y poder llegar a la capital de las carreras de larga duración del automovilismo: Le Mans.

Sexta Etapa: una contrareloj individual de 58 km, con llegada en Nantes. Memorable actuación de Condorito en el puesto 39.
Séptima, octava y novena etapas: sumadas las tres, 645 km en total, con uno que otro viento de costado.

Hasta este momento, nuestros héroes ya habían recorrido algo más que una Vuelta a Colombia en tan sólo una semana! Pero por fin estaban en el pie de la montaña. ¿Les quedaría algo de fuerzas para pensar en lanzar el gran ataque?

Próxima Entrega:
“¡Bienvenida, mi Bienamada montaña!”

Por:
Carlos  “Pichuco”   Lizcano





















Foto 2 tomada del portal de internet www.pulzo.com
Foto 3 tomada del portal de internet www.Especiales.semana.com


lunes, 26 de junio de 2017

PEDALEANDO RECUERDOS

CAPITULO I

¡PILAS VARTA! SE VIENE LA GRAN AVENTURA

Foto del equipo pilas Varta, tomada del portal de internet www.co.pinterest.com



El mejor escalador colombiano de los últimos tiempos, José Patrocinio Jiménez, asciende con un paso parejo, pero endemoniado por el Alto de Minas; a su espalda, su capo y líder de la clasificación general de la trigésimo tercera Vuelta a Colombia, el santandereano Alfonso Flórez Ortiz.

Se corre la última etapa entre Riosucio y Medellín y los dos corredores de Pilas Varta defienden el liderato que es amenazado por un jovencito de cuerpo menudo, que inicia el descenso hacia la capital de la montaña, en busca de dar la gran sorpresa a los integrantes de la Selección Colombia de Ciclismo, quienes se preparan para asistir al máximo evento del ciclismo mundial: El Tour de Francia.

Al final los dos Varta llegan a sólo 39 segundos de aquel muchachito de Fusagasugá, y Flórez se corona por segunda vez campeón de la carrera más importante del ciclismo colombiano. Ah, por si a alguien le interesa, el nombre del jovencito es: Luis Alberto Herrera Herrera, es muy posible que en un futuro su nombre se pueda volver a mencionar en el ciclismo colombiano o internacional.

Al día siguiente, ya poca gente habla de aquella épica etapa; la razón: ya sólo faltan 18 días para dar inicio a La Gran AventuraY no podía llamarse de otra forma a lo que para algunos, en un principio pareció más bien una gran locura: asistir por primera vez y con ropas de ciclistas aficionados a lo que en Europa se ha dado a llamar, desde hace muchos años como La Grand Boucle.

Colombia es un país que desde el año 1951 vive desbordada por las luchas de sus héroes en las carreteras nacionales; ejemplos de ellos: Efraín Forero, Ramón Hoyos, Rubén Darío Gómez, Martín Emilio “Cochise” Rodríguez, Álvaro Pachón, Miguel Samacá, Rafael Antonio Niño, para sólo mencionar unos pocos.

Han sido treinta años en que todos los colombianos no se han despegado de sus radios para oír cómo sus ídolos se convierten en los amos de las competencias en América: las Vueltas a México, al Táchira, a Chile, entre otras, se convirtieron en las grandes victorias a mostrar por parte de nuestro deporte.

Pero hacía tan sólo tres años, la ambición había llegado mucho más lejos, el mismo Alfonso Flórez y el mismo Patrocinio Jiménez, con la camiseta de Freskola, habían logrado derrotar a los todopoderosos ciclistas aficionados Soviéticos, encabezados por Sergei Soukhoroutchenkov, quien debido a su impronunciable apellido, todo el mundo llama simplemente “Suko”, parodiando el nombre del famoso mariscal soviético de la Segunda Guerra Mundial: Gueorgui Zhukov.

La victoria de los pedalistas colombianos (quienes ya empiezan a ser llamados “Escarabajos”) en el Tour del L´Avenir de ese año, hace pensar al presidente de la Federación Colombiana de Ciclismo, Miguel Ángel Bermúdez, que ya estamos en edad de “codearnos” con los mejores ciclistas profesionales europeos. 

Hasta ahora, los aficionados al ciclismo en estas tierras oíamos nombres como: Bernard Hinault, Joop Zoetemelt, Lucien Van Impe, Sean Kelly, Phill Anderson, Peter Winnen, Jean René Bernaudeau, etc; y nos imaginábamos dioses del Olimpo, que iban saltando de montaña en montaña, cabalgando sobre corceles de acero y blandiendo sus espadas al aire en busca de posar verdes coronas de laurel  en sus frentes.

Pues bien, ahora estábamos a dos semanas de que nuestros héroes criollos se atrevieran a subir a ese Monte del Olimpo en busca de irrespetar a esos dioses, en busca de empezar a vivir “La Gran Aventura”.





Por:  
Carlos  “Pichuco”   Lizcano


BANDADAS DE MARIPOSAS AMARILLAS VUELAN SOBRE LOS CAMPOS ELÍSEOS

¡Oh, gloria inmarcesible!…¡Oh, júbilo inmortal!... En esta crónica poco importan los kilómetros de la última etapa o su sitio de sa...